En su primer poemario, el poeta, antólogo se revela como uno de los poetas más originales de su generación; en el mismo, asume una diversidad de roles: artesano, demiurgo, daimón, fingidor, genio maligno y voyeur entre otros.
En Las formas del vértigo y otros poemas, Alberto Martínez-Márquez se revela como uno de los poetas más originales de su generación. Su poesía es una deconstrucción del cosmos, donde los elementos más disímiles y las tendencias más diversas se articulan bajo el signo del agón. Podría decirse que esta poesía está caracterizada por el ludismo, la inconformidad y el escepticismo; sin embargo, también están presentes el deseo, la sorpresa y la reflexión. Es, por ende, que el propio poeta asume una diversidad de roles: artesano, demiurgo, daimón, fingidor, genio maligno, voyeur....
Es un poemario donde el lector se sumerge en un mar de imagines no tradicionales que describe realidades cóncavas y de diversas formas producidas por el vertigo que provoca su mirada.
Wanda Cosme, Díalogo
Alberto recupera el aire ochentista más militante y ponco (…) el mérito de esta publicación consiste en la recuperación de aquella época como saudade.
José Liboy, Claridad
Esta fascinación con la liquidación de la presunta realidad y su univocidad me parece un logro de este libro.
Mario Cancel, Claridad
(…) es un libro ilustrativo, y un libro hecho para abrir nuevas puertas hacia la existencia y hacia la conciencia.
Mario Antonio Rosa, Claridad